Antes de formar adultos, aprende cómo aprenden

aprender

Antes de formar adultos, aprende cómo aprenden sino…

 

Tu trabajo no habrá servido de nada.

 

Y puede que suene categórico, pero es que es así.

 

Un error clásico de muchos mentores y formadores es que se piensan que porque tienen a adultos en silencio frente a ellos, la mecánica del aprendizaje ocurre por arte de magia.

 

Esto está lejos de ser así.

 

Por eso es importante que sepas de qué manera lograr ese aprendizaje en los cursos que dictas en empresas o a grupos y particulares.

 

El cerebro tiene un pack de requerimientos a la hora de aprender y que si no los seguimos, nuestra misión no se logra.

 

Cuando no lo sabes o no manejas el «cómo» puedes tener la mejor intención del mundo pero el mensaje no llegará como esperas.

 

Hay factores fundamentales que deben incluirse en tu metodología, como:

 

#1 MOTIVACIÓN

 

#2 CURIOSIDAD

 

#3 TRANSFORMACIÓN

 

#4 REFLEXIÓN

 

#5  ACCIÓN

 

Entra en este enlace en donde podrás entender un poco más. delos requerimientos a la hora de enseñar a otros.

 

¿Tienes tu metodología para tu curso?

Metodología de trabajo

“TIENES QUE TENER UNA METODOLOGÍA PARA TU CURSO”…

 

¡¡¿Una qué?!!

 

Estoy 10000% segura que más de una vez has oido hablar a otros mentores de “lo importante que es tener tu propia metodología” cuando ofreces cursos o cualquier tipo de formación.

 

Pero hoy no vengo a darte la chapa con respecto a todo lo teórico que enmarca a una metodología.

 

Porque si aún no sabes lo que es, es porque evidentemente no la tienes.

 

-¿Y cuál es el problema de no tenerla?

 

Te diré que los problemas son gordos si lo que quieres es vender cursos.

 

Y son gordos porque te firmo ahora mismo un papel en blanco que te pasa esto:

 

#1 Tienes una DESORGANIZACIÓN tan grande en tu cabeza y en tu ordenador que tus “proyectos de curso” son eso: Proyectos.

Nunca salen a la venta porque te sientas a armarlo y no logras concretar, armar, unir, filtrar. Un DESASTRE.

 

#2. Tus cursos NO TIENEN FOCO. Hablas de todo y de más, no te centras, se te alarga el tiempo o se te acorta.

No hay claridad ni dirección ni para ti ni tus clientes.

 

#3 Te sientes totalmente INSEGURO. Como no tienes ninguna estructura lógica que te sostenga, antes de tu curso solo sientes DESCONFIANZA de lo que puede pasar…

…y eso de por si, ya es un tremendo problema.

 

#4 Te pones a DIVAGAR, REPITES COSAS, TE VAS POR LAS RAMAS y lo único que logras es perder tiempo y años de vida por el nivel de stress que te causa.

 

#5 Te sientes cada vez más FRUSTRADO y un poco INEPTO porque crees que no eres bueno, que no sabes, que otros son mejores que tú o que nunca podrás vivir de eso que te apasiona.

 

#6 Y el clásico de todos los tiempos: Tomas un curso de “algo” porque crees que lo que te falta es saber vender mejor, saber copywriting, trabajar mejor las RRSS, tu marca personal y NO…tu problema no va por ahí.

 

Tu problema no eres tú, es que tu producto es MALO.

 

Pero porque no tiene FORMA, OBJETIVO, FOCO, NO RESUELVE NADA, ES INFORMATIVO…Nada lo sustenta.

 

Entonces, no culpes a la noche, no culpes a la playa, no culpes a la lluvia y asesórate.

 

Expande tus conocimientos y experiencia con buenas bases si lo que quieres es transformar a las personas.

 

Nos vemos por aquí!

 

La vida en un bote

La vida en un bote
A mi me gusta ver la vida en un bote… es un símil que me hace mucho sentido.

Te cuento por qué.

Creo que en esta vida todos vamos en un bote, nuestro propio bote.

Remando cada cual a su ritmo, siempre dependiendo de la energía que tienes en ese momento, de la motivación que te mueve, de tu ánimo, del destino al que te propones ir y de la ruta que te trazas para llegar a ese destino.

Y cuando estás por esa ruta, todo eso que depende de ti se encuentra con todo lo otro que NO depende de ti.

Como las condiciones del tiempo, la marea, el tráfico de los demás botes, el despiste de otros tripulantes de otros botes, el cierre de rutas y la apertura de otras nuevas rutas desconocidas.

Lo importante es que pase lo que pase, tú eres responsable de TU bote porque eres tú el que va dentro de él.

De ti dependerá tomar las decisiones necesarias para evitar chocar con otros, no perderte en la ruta, estar atento a los cambios climáticos e incluso, evitar que termines volcándote.

Y para que todo vaya bien es fundamental que estés atento, concentrado y enfocado en tu destino.

 

Es fundamental tu actitud, sobretodo en condiciones adversas, porque en buenas condiciones, una buena actitud no requiere de taaaanto esfuerzo, se da casi por sí sola, ¿o no?…

También la observación y fijarte en lo que está pasando a tu alrededor para saber anteponerte a posibles maniobras.

Es importante tomar buenas decisiones…“Smart Choices”. ¡Fundamental!

Hacerte cargo, ser realmente el capitán de tu bote, uno responsable y no uno que le esté echando la culpa al del bote de al lado por tu mala travesía o al mal tiempo.

Así como también es fundamental disfrutar el viaje. Tu viaje.

A veces puedes invitar a otros a subirse a tu bote.

Pero es eso, una invitación… porque aunque pases la vida al lado de un otro (pareja) u otros (hijos, familia, amigos), ese otro también tiene SU propio bote… (a no ser que sea un hijo menor de edad al cual debes llevar en tu bote pero a la vez, tienes el deber de ir enseñándole a conducir el suyo propio para cuando esté listo).

Entonces, cuando

 

🛶 el mar se pone bravo: “Smart Choices” y si se puede, rema.

🛶el mar está en calma: Ten consciencia de ello, agradece y rema.

🛶ves todo oscuro: Abarloa.

🛶te faltan fuerzas: Descansa y luego rema.

🛶estás errático: Toma responsabilidad, observa, revisa tu actitud y nuevamente “Smart Choices” para que luego continúes remando .

🛶dudes: Enfócate, revisa la ruta, recalcula y rema.

🛶 todo vaya bien: Canta y rema.

🛶Y si te vuelcas, cuando estés en condiciones, reincorpórate y sigue. Todos nos volcamos más de una vez en la travesía.

A veces te pasará que por diversos motivos mandarás los remos a los mil infiernos, pero nada lograrás hacer sin ellos…NADA, así es que mejor recupéralos.

Esta foto es mi favorita porque me veo a mí y a mi bote en el agua.

Mi bote que a veces lleva personas dentro y otras muchas veces que me lleva solo a mí.

A mi destino, que no es simplemente un lugar geográfico, sino que a veces son objetivos, experiencias, sueños, metas, personas, aprendizajes, dificultades, lugares y tantas otras cosas más que te encuentras en el medio de la inmensidad.

Y como todo lo musicalizo en mi mente, la foto va acompañada de la canción «Row your boat» y de la frase que me encanta e identifica:

LIFE IS BUT A DREAM.

Advertencia: Entregarle los remos de tu bote a un otro puede ser altamente riesgoso. Pero nada que no puedas solucionar usando el comodín “Smart Choices” y revertir.

Lo que necesitas para dar tu curso

Lo que necesitas para dar tu curso

Para comenzar, saber qué necesitas para dar un curso es básico.

En este post me gustaría que te sintieras motivado a hacer tu propio curso.

Muchas veces esa motivación depende de que sepas a ciencia cierta lo que necesitas para dar tu curso.

Que le pierdas el miedo a que las cosas no resulten como quieres.

Pero para eso, debes saber que tienes un tesoro paseándose entre tu conocimiento y expertise.

Pero eso nadie lo sabrá hasta que no lo saques a la luz.

He trabajado con personas que han tardado mucho en decidirse a maquetear uno y luego se arrepienten.

Y cómo no, si eso es como dejar ir. el dinero entre tus manos.

En este video, podrás saber lo necesario para comenzar con uno.

O al menos, te servirá para tirar líneas acerca de lo que haces, sabes o te gustaría entregar.

Entonces, ¿por dónde comenzar a armar un curso?

 

¡Desde el principio!☝️😼

Si sé…. pero ¿cuál es el principio?

Te puedo adelantar lo siguiente:

No tienes que meter tooooodo lo que sabes.

No se puede.

Y repítelo 100 veces por favor…. es que no se puede. Simple.

Hay ciertos criterios básicos para comenzar.

Hazlo simple, fácil.

Y si quieres ir más allá y quieres saber cómo comunicarte en tu curso, mira este post en donde te muestro por qué formar no es solamente hablar.

https://carollschalscha.com/formar_no_es_solamente_hablar/ 

4 Claves para evitar fracasar con tu curso

Cómo saber si estás preparado para dar un curso

Si estás viendo este post es porque tienes en mente hacer tu propia formación y quieres saber cómo evitar fracasar con tu curso.

Probablemente tienes miedo y te estás cuestionando si será una buena idea invertir tiempo y dinero en ello y que tu curso termine siendo un fracaso.

Quizás, las preguntas que te invaden en estos momentos son:

  • ¿Y si mi curso no cumple con las expectativas de mis clientes?
  • ¿Si me dicen que el curso de Jaime es mejor que el mío?
  • ¿Pero y si lanzo el curso y nadie lo compra?
  • ¿Qué hago si la gente se desilusiona y me piden que les devuelva el dinero?

 

¿Piensas en eso?

Si esta es tu situación, desde ya te digo que estás en el lugar correcto ya que hoy sabrás 4 claves que evitarán que tu curso se convierta en un total fracaso.

Decidirse a hacer un curso no lo hace cualquiera.

Transitas inevitablemente por la desconfianza, la vulnerabilidad y la exposición.

Pero una cosa es transitar y otra muy diferente es quedarte ahí, paralizado y decidir no hacerlo por miedo.

Y lo primero es aceptar que no es cierto que podemos disociarnos de ese miedo, que por lo cierto es tan natural y nos sirve para ponernos en acción.

Por lo tanto lo que necesitas es considerar todas las variables que te permitan hacer de ese curso una gran experiencia para tus clientes y que navegues con confianza hacia el éxito de ese curso.

Toma papel y boli que aquí te explico cómo evitar que tu curso se convierta en un total fracaso.

 

¡Vamos allá!

Para comenzar, lo primero y más importante:

 
#1 Detectar y definir cuál es el problema que solucionas y su solución.

Mientras más te centres en resolver un problema en específico, más probable será que triunfes con tu curso…pero ¿por qué?

Porque cuando las personas se han decidido por invertir su tiempo y dinero para salir de algo que les supone un problema o un estancamiento lo que quieren es una solución.

Buscan algo que funcione, sin vueltas, que ya venga masticado y si tu curso destaca con claridad el problema y tienes la solución para ello, entonces el primer y más importante paso, está dado.

#2 Aclara muy bien el objetivo que tiene tu formación.

A las personas les gusta la claridad… en blanco y en botella.

No están esperando que les den mil vueltas para llegar a la solución que buscan.

Por lo tanto tu trabajo es ser muy específico a la hora diseñar tu curso y saber exactamente:

Qué es lo que estás ofreciendo (real).

Cómo lo vas a hacer.

Qué obtendrá al finalizar el curso tu cliente (tangible).

#3 Haz que tus clientes participen activamente del proceso.

Hoy día las personas no están dispuestas a invertir en un curso o formación en el que se les ofrece solo información.

Lo que buscan es una transformación.

Algo que los lleve desde el punto en donde se encuentran hasta lo que realmente desean.

Y para lograrlo es imprescindible que participen activamente de esta transformación.

Des ser posible, muéstrales con un paso a paso cómo llegar ahí.

Hazlos trabajar en ello, impúlsalos a conseguir el cambio.

Nadie cambiará por lo que oye, pero si modificarán o construirán hábitos, habilidades, capacidades, aptitudes y competencias en la medida que las integren en su vida.

Tu misión es mostrarles ESE camino para llegar allá por lo que lo de la información déjaselo a Google que para eso es bastante eficiente… lo sabemos.

#4 Hazlo simple.

Céntrate en cómo vas a ayudar a la transformación de tu cliente y menos en la información que vas a entregar que para eso, un PDF basta.

A veces puedes pensar que para hacer un curso debes contar con miles de cosas que en verdad no es cierto.

Necesitas lo más importante: tus conocimientos, tu experiencia, el material de trabajo, las dinámicas y/o actividades.

No te enrolles queriendo poner más cosas, pensando en “bonus track” o en adornar mucho algo.

Muchas veces terminas perdiendo tiempo haciendo recursos extras solo por querer dar más y más.

Y eso no está mal PERO se convierte en un problema cuando producto de eso dejas de centrarte todo en lo esencial:

Resolver el problema de tus clientes.

Recuerda poner el foco en la transformación más que en la información.

Seré muy majadera en eso… siempre…si, ¡siempre!

Para terminar…

Espero que esto consejos te hayan resultado útiles para empezar el año con las herramientas que necesitas para hacer tu curso.

Quiero saber también que te han parecido estos puntos y si hay alguno que te ha sorprendido cuéntame aquí debajo en los comentarios que estaré encantada de leerte y responderte.

Y antes de despedirme quiero darte las gracias por estar aquí, por formar parte de esta comunidad.

Si quieres ver el vídeo completo, entra en este enlace.

¡¡Nos vemos pronto!!

¿Estás preparado para dar un curso?

Si estás leyendo este post es porque tienes en mente hacer tu propio curso o programa de formación acerca de ese tema que tanto te apasiona, pero estás dudando de si estás preparado para dar un curso.

Probablemente las preguntas que te invaden en estos momentos son:

  • ¿Realmente sé tanto de este tema como para dar un curso?
  • ¿Habrá gente interesada en aprender eso que yo sé?
  • ¿Tengo un respaldo que me dé las credenciales para enseñarle a otros cómo hacer algo?
  • ¿Y si alguien me pregunta algo y yo no sé responder?
  • ¿Seré capaz de hacer algo realmente bueno?

Si esta es tu situación, desde ya te digo que estás en el lugar correcto ya que hoy sabrás si sabes lo suficiente o no para enseñarle a otros eso que tanto te apasiona.

 

Antes que todo…

Partiré por confirmarte algo que seguramente ya sabes pero que necesitas recordar en estos momentos:

Dudar sobre tus habilidades o capacidades, es totalmente humano…sobre todo, cuando te vas a exponer frente a otros.

Y seguro que tienes muchísimas ganas de comenzar a organizar tu curso, pero aparecen las dudas que se juntan con el miedo y ¡pum!….mezcla perfecta para retroceder o llenarte de más preguntas, más dudas, inseguridad y finalmente, desistir.

Por eso hoy te ayudaré a aclararte en dos simples pasos para que realmente despejes tus dudas de si estás o no preparado para ofrecer cursos o formaciones acerca de ese tema que tanto te apasiona y que quieres compartir con otros.

 
¡Vamos allá!

Para comenzar, lo primero que quiero hacer, es ¡felicitarte! Porque decidir compartir tus conocimientos o experiencias con otros es una tremenda forma de contribuir con el mundo.

Y lo segundo que necesitas saber es que, no es necesario que seas una enciclopedia para tener permiso para poder hacer un curso.

Siempre van a haber personas que estarán detrás de ti en cuanto a conocimiento, a los cuales tú les puedes enseñar y así como también habrá otro grupo que estará delante de ti, que sabrá más que tú y de los cuales tú vas a aprender.

Este temor a ser señalado como un fraude profesionalmente o sentirte disminuido en tus capacidades cuando realmente las tienes, llega siempre en momentos inoportunos.

Y generalmente viene acompañado de ese lenguaje agresivo- pasivo o directamente agresivo que te come la cabeza justo cuando tienes las mejores intenciones.

Esto tiene el poder de tirar por tierra todas tus buenas intenciones pero por más que lo sepas, cuando esa voz se te mete en la cabeza, ya sabes que es difícil ahuyentarla.

Lo importante y lo que marcará la diferencia será la actitud que tomes en esos momentos y lo que hagas para salir de ahí lo más pronto posible.

Acepta lo que estás sintiendo y sigue adelante. Dicen que las dudas matan más sueños que el fracaso, por lo que usa tus recursos personales para salir de ahí.

 

Para aclararte…

Aquí te diré 2 formas que te pueden ayudar a aclararte en esos momentos :

  1. Haz una lista con todo aquello que manejas y dominas muy bien. Para ayudarte, piensa en:
  • Esos temas de los que podrías hablar por largas horas con alguien.
  • Escribe sobre aquello que has leído mucho en tu vida y que realmente te ha ido transformando en ese ámbito.
  • Piensa en eso que probablemente has estudiado formalmente o informalmente también sirve.
  • En aquello en lo que has trabajado y te ha dado mucha experiencia y a la vez te ha encantado.
  • Si viene al caso, y el tema en cuestión tiene que ver con un estilo de vida que practicas, también escríbelo.

2. Ahora haz otra lista e incluye todos los logros de los cuales te sientas orgulloso y que tengan relación con lo que escribiste.

Importante que consideres en esta lista que tus logros no necesariamente tienen que ser títulos o trofeos.

Por ejemplo…

Puede ser que hayas ayudado a otras personas o que te hayas destacado en algún lugar por algo que permanentemente te mencionan o que las personas acudan a ti cuando necesitan algo relacionado con ese tema.

Una vez que hayas terminado, pon estos 2 ejercicios delante de ti y míralos detenidamente (y con cariño por favor)…

¿Te cuadran?

¿Tienen sentido?

¿Ves reflejada tu pasión, tu experiencia y tus conocimientos en eso que escribiste?

Quiero que sepas que no todas las personas tienen la inquietud o el interés de formar a otros en un tema o área por lo que si estás considerando hacerlo es porque ya tienes la mitad del camino hecho y te aseguro que ese llamado ya llegó a ti.

No te cortes, sigue. Confía en lo que sabes.

¿Cómo seguir?

Lo que importa ahora es que avances más allá, es decir, que esclarezcas cómo vas a llevar a tus clientes a ese lugar al que tú sabes llegar.

Que encuentres la metodología de trabajo que mejor te acomoda y que dejes de usar tu energía en seguir pensando si sabes lo suficiente o no….que de ahí ya saliste y sabes que la respuesta es un tremendo SI.

Y para seguir avanzando, descarga la “Guía para hacer las mejores formaciones” desde el link en mi web para que sepas más sobre cómo empezar a hacer tus cursos de formación como un verdadero profesional y así te sientas más seguro a la hora de hacer y dar tu curso.

Y si tienes dudas sobre cómo seguir o sobre algún tema relacionado con cómo hacer tus formaciones, escríbeme en los comentarios y yo encantada te respondo.

Y si quieres ver el vídeo completo de este post, puedes verlo aquí.

¡¡Nos vemos pronto!!

 

Formar no es solamente hablar

Formar no es solamente hablar acerca de lo que eres experto y ser experto en algo no te convierte en un estupendo profesor.

Aquí te cuento por qué no se debe confundir.

Quiero compartir esta noticia en donde, más allá de si la expulsión del profesor Maitland Jones de la Universidad de Nueva York es «correcta» o no, quiero detenerme en la queja que expusieron sus alumnos y el profesor Jones.

Para poner en contexto, por un lado, los estudiantes de la Universidad de Nueva York firmaron un documento en donde afirmaban que el profesor en cuestión contaba con temarios muy difíciles para sus clases, que las calificaciones de los alumnos eran muy bajas debido a la dificultad de su materia y a que no entendían los contenidos que el profesor explicaba.

Por otro lado, el profesor Jones señala que sus estudiantes han mostrado un incremento en la falta de concentración en los últimos años (post era Covid) y que pese a que él hizo ajustes en su metodología, los alumnos continuaron sin mostrar un rendimiento que se ajustara a las exigencias de una de las mayores universidades privadas de USA.

Y aquí es donde me gustaría detenerme y hablar acerca de 2 puntos que resuenan en mi cabeza con respecto a esta noticia:

1. Los alumnos

Mucho se ha hablado de la dificultad que tienen las nuevas generaciones para mantener la atención por periodos más largos de tiempo. 

Se habla de que internet ha mermado en este aspecto y que producto de la cultura de la inmediatez ya pocos están dispuestos a darle tiempo al cerebro a procesar, pensar o analizar y que por lo tanto, necesitan recibir todo «masticado» ya que de otra forma, pasan de ello. 

No están dispuestos a leer largos textos y que para que un vídeo sea efectivo, no puede superar los 5 minutos de duración, por poner dos ejemplos.

2. El formador

La tarea que tienen los formadores a la hora de ponerse frente a un grupo con el objetivo de transmitir todo aquello que tan bien saben, que logren traspasar su experiencia, su conocimientos y además con ello, potenciar el pensamiento crítico, cuestionar, plantear dudas, remover las mentes, transformar. 

Cumpliendo esta tarea, lo que tenemos son (idealmente) mejores sociedades, más conscientes, justas, responsables y equilibradas.

 
Entonces me pregunto,
  • ¿Dónde está el punto de encuentro cuando estas dos situaciones se cruzan en un mismo escenario?
  • ¿Cómo es posible lograr formar o educar cuando el formador requiere de una actitud activa y del desarrollo de ciertas habilidades (aparentemente en franco descenso) frente al aprendizaje por parte de sus alumnos?
  • ¿Cómo lograr el éxito al formarse o educarse cuando las habilidades que se requieren para ello no están totalmente desarrolladas?
  • ¿Cómo formar a un grupo entendiendo y aceptando la situación actual (entendiendo que no involucra al 100% de la población)?
  • ¿Qué metodologías utilizar para el correcto desarrollo y aprendizaje de un grupo sin morir en el intento?
  • ¿Qué tan efectiva está siendo tu metodología de trabajo si estás dedicado a la formación de personas?

Todas estas preguntas y más han surgido a lo largo de mi vida y he intentado ir resolviéndolas a través de estudios, conversaciones, observación, lecturas y visitas a sitios estratégicos relacionados con la educación.

Educar, enseñar, formar no es fácil.

No es para todos.

Y lo que siempre digo, ser experto en algo no te convierte en un estupendo profesor, en lo absoluto.

El ser humano es complejo por sí mismo y son muchas las aristas a considerar en el momento de educar.

Es por esto que formar no es solamente hablar acerca de lo que eres experto y ser experto en algo no te convierte en un estupendo profesor.

En tu caso, ¿te ha tocado estar de un lado (formador/educador) o de otro (alumno/educando/cliente)?

¿Te han marcado estas experiencias?

¿Cómo llevas hoy tu rol de formador?

¿Has tenido ganas de formar a otros pero todas estas cosas te han echo dar un paso atrás en su momento?

La noticia la encontrarás aquí.

 

Los 4 errores de los formadores amateur

Seguramente intuyes que algo va mal, sin embargo, no puedes detectar qué es.

Aquí encontrarás los 4 errores de los formadores amateur a la hora de impartir cursos que te darán luces de qué debes mejorar:

 
¿Te has visto cometiendo alguno de ellos?
  • Desconocer y no considerar las necesidades reales de tus clientes.
  • Dejar de lado tu marca personal.
  • Quitarle valor a planificar tu contenido y lanzarte a improvisar.
  • Creer que porque eres experto en tu tema no necesitas de estrategias para enseñar tu contenido.

Estos errores son las “causas escondidas” (que seamos honestos… tampoco son tan escondidas) de por qué tu formación no tiene buenos resultados.

Pero y ¿cómo sabes que no tienes buenos resultados?
  • Porque confundes a tu audiencia sin un hilo conductor que le dé lógica a tu relato y lo ves en la motivación (y las caras) del grupo a lo largo de la formación.
  • Tu audiencia pierde la atención, se aburren y comienzan a mirar el móvil, conversan o salen de la sala con cualquier excusa.
  • Porque al finalizar la formación te quedas con la sensación de que ha ido “sin más”. Y lo más malo es que, siendo honestos, sabes que no es solo una “sensación”.
  • Y la peor de todas…porque no te vuelven a llamar para repetir, ni te recomiendan.

Si quieres ir a por más, entonces no te quedes en un nivel amateur y profesionaliza eso que tanto sabes.

Conviértete en un experto con una correcta planificación, con estrategias que den resultados y con herramientas claves de comunicación…

 

Como por ejemplo:

#1 Determina cada una de las necesidades de tus clientes. Pregunta, investiga e indaga todo lo que puedas.

#2 Organiza qué, cómo, cuánto y de qué forma enseñarás.

#3 Busca estrategias de enseñanza que te ayuden a provocar un impacto en tu audiencia y que todos salgan de ahí con la sensación de que valió cada segundo de haber estado en TU formación.

Entonces, recuerda revisar si estás cometiendo alguno de los 4 errores de los formadores amateur para mejorarlo ahora mismo.

Si quieres seguir mejorando, entra en este enlace para mejorar aún más tus cursos.

¡Nos vemos pronto!

3 Claves para atraer la atención en tu formación

Aquí encontrarás 3 Claves para atraer la atención en tu formación y que así no tengas que vivir una pesadilla con tus clientes.

Convengamos que perder la atención de las personas en una formación está en el Top 5 de “Las peores cosas que te pueden pasar mientras das una formación”, ¿cierto?

La sensación es de inseguridad, de nerviosismo, de cuestionarse, de que en tu cabeza empiece a rondar la temida frase: “¡lo estoy haciendo fatal!”,  y con ello cuestionar la valía de tu trabajo y de tu profesionalismo.

¡Pero no! ¡Detente ahí!

No te permitas pasar a ese punto que sabemos que es bastante desagradable y que termina comiéndote la cabeza.

Mejor que eso es anteponerte a la situación para que eso no ocurra, con buenas estrategias.

Por lo que lee atentamente lo que te cuento a continuación para que logres mantener la atención de tu grupo.

Puedes comenzar por hacer estos 3 tips que seguro te servirán y notarás cambios evidentes.

¡Eso sí! No abuses de ninguno de ello, ya que eso te restaría naturalidad.

 
Tip #1 

Juega con tu tono de voz. Cambia tu entonación, ya sea para poner énfasis, para citar o para dar ejemplos.

 
Tip #2

Muévete. Si es presencial, desplázate por la sala, haz contacto visual. Si es online, utiliza tus manos para gesticular y mira siempre a la cámara.

 
Tip #3

Procura que tu relato los haga partícipe de lo que vas contando. Haz preguntas de sí o no y en algunos casos, una pregunta abierta si es que ves que es oportuno.

Tampoco te olvides que el foco de atención debe estar en el contenido de tu programa pero estos tips te ayudarán a mantener la atención de tu público por un tiempo más prolongado.

Y si quieres seguir mejorando tus cursos, entra en este enlace para aprender más.

4 claves para explicar mejor tu contenido

Aquí encontrarás 4 claves para vencer el miedo a explicar tu contenido y evitar que te pase esto: 

«¡Empiezo a explicar y me confundo…y peor a aún, los confundo a todos!»

 «¡Explico algo y me doy cuenta que tendría que haber explicado algo anterior y comienzo a hacerlo y ya no puedo ir a lo que quería porque se me ha ido el tiempo!»

¿Te suena conocido?

¿Te has visto en estas situaciones?

¡Seguro que más de una vez! Y este es uno de los mayores miedos a los que se enfrentan los profesionales frente a una formación.

 

Pero, ¿Por qué pasa esto?

Porque una cosa es manejar muy bien una temática y otra muy diferente es explicársela a otras personas.

En ocasiones, en ese proceso de explicar podemos terminar confundiendo aún más a nuestro interlocutor e incluso confundirte tu mismo e intentar comenzar a explicar desde cero y terminar dejando todo más desordenado que un cumpleaños de monos.

Piensa en esto como en un edificio, en donde debes ir subiendo por la escalera desde el primer hasta el último piso.

Debes ir subiendo paso a paso, desde abajo hasta arriba, ¿cierto?

Cuando explicas algo, es básicamente lo mismo.

No te adelantes, ni quieras llegar al 5to piso sin haber pasado por el 1º,2º,3º y 4º previamente.

Bueno y para que lo pongas en práctica, aquí te entrego 4 tips para venzas el miedo a explicar tu temática:

 
PLANIFICA LO QUE DIRÁS

Conoce tu hilo conductor, tu objetivo y no te desvíes del camino, aunque veas tentaciones.

 

COMIENZA POR LO BÁSICO

Comienza desde lo más simple. Ve de menos a más.

Comienza preguntando, para saber qué saben.

Luego explica el significado del concepto o tema.

A partir de ahí ya puedes hacer comparaciones, preguntas, unir con otro tema o lo que quieras.

 

MENOS ES MÁS

No intentes meter mucha información donde no cabe.

Es mejor incluir menos temas pero tener más tiempo para profundizar en ellos.

 

PON EN CONTEXTO

Entrega ejemplos, haz un story telling, pon los temas en contexto. Abre el camino para que las personas conecten sus propias experiencias con lo que están conversando.

Pruébalo y ya me contarás las diferencias que ves y si estas 4 claves para vencer el miedo a explicar tu contenido te han sido útiles.

Y si quieres seguir mejorando tus cursos, entra en este enlace para aprender mucho más.

¡Nos vemos pronto!