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La vida en un bote

La vida en un bote
A mi me gusta ver la vida en un bote… es un símil que me hace mucho sentido.

Te cuento por qué.

Creo que en esta vida todos vamos en un bote, nuestro propio bote.

Remando cada cual a su ritmo, siempre dependiendo de la energía que tienes en ese momento, de la motivación que te mueve, de tu ánimo, del destino al que te propones ir y de la ruta que te trazas para llegar a ese destino.

Y cuando estás por esa ruta, todo eso que depende de ti se encuentra con todo lo otro que NO depende de ti.

Como las condiciones del tiempo, la marea, el tráfico de los demás botes, el despiste de otros tripulantes de otros botes, el cierre de rutas y la apertura de otras nuevas rutas desconocidas.

Lo importante es que pase lo que pase, tú eres responsable de TU bote porque eres tú el que va dentro de él.

De ti dependerá tomar las decisiones necesarias para evitar chocar con otros, no perderte en la ruta, estar atento a los cambios climáticos e incluso, evitar que termines volcándote.

Y para que todo vaya bien es fundamental que estés atento, concentrado y enfocado en tu destino.

 

Es fundamental tu actitud, sobretodo en condiciones adversas, porque en buenas condiciones, una buena actitud no requiere de taaaanto esfuerzo, se da casi por sí sola, ¿o no?…

También la observación y fijarte en lo que está pasando a tu alrededor para saber anteponerte a posibles maniobras.

Es importante tomar buenas decisiones…“Smart Choices”. ¡Fundamental!

Hacerte cargo, ser realmente el capitán de tu bote, uno responsable y no uno que le esté echando la culpa al del bote de al lado por tu mala travesía o al mal tiempo.

Así como también es fundamental disfrutar el viaje. Tu viaje.

A veces puedes invitar a otros a subirse a tu bote.

Pero es eso, una invitación… porque aunque pases la vida al lado de un otro (pareja) u otros (hijos, familia, amigos), ese otro también tiene SU propio bote… (a no ser que sea un hijo menor de edad al cual debes llevar en tu bote pero a la vez, tienes el deber de ir enseñándole a conducir el suyo propio para cuando esté listo).

Entonces, cuando

 

🛶 el mar se pone bravo: “Smart Choices” y si se puede, rema.

🛶el mar está en calma: Ten consciencia de ello, agradece y rema.

🛶ves todo oscuro: Abarloa.

🛶te faltan fuerzas: Descansa y luego rema.

🛶estás errático: Toma responsabilidad, observa, revisa tu actitud y nuevamente “Smart Choices” para que luego continúes remando .

🛶dudes: Enfócate, revisa la ruta, recalcula y rema.

🛶 todo vaya bien: Canta y rema.

🛶Y si te vuelcas, cuando estés en condiciones, reincorpórate y sigue. Todos nos volcamos más de una vez en la travesía.

A veces te pasará que por diversos motivos mandarás los remos a los mil infiernos, pero nada lograrás hacer sin ellos…NADA, así es que mejor recupéralos.

Esta foto es mi favorita porque me veo a mí y a mi bote en el agua.

Mi bote que a veces lleva personas dentro y otras muchas veces que me lleva solo a mí.

A mi destino, que no es simplemente un lugar geográfico, sino que a veces son objetivos, experiencias, sueños, metas, personas, aprendizajes, dificultades, lugares y tantas otras cosas más que te encuentras en el medio de la inmensidad.

Y como todo lo musicalizo en mi mente, la foto va acompañada de la canción «Row your boat» y de la frase que me encanta e identifica:

LIFE IS BUT A DREAM.

Advertencia: Entregarle los remos de tu bote a un otro puede ser altamente riesgoso. Pero nada que no puedas solucionar usando el comodín “Smart Choices” y revertir.

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