3 cosas que aprendí de mi viaje a Finlandia

Aquí te quiero contar 3 cosas que aprendí de mi viaje a Finlandia.

Un viaje que definitivamente cambió mi forma de ver la vida.

El año 2016 hice un viaje que si pudiese poner en palabras lo que este provocó en mÍ, diría que mi cerebro hizo un sonido parecido a un “¡CRACK!”, literalmente.

Toda mi vida he estado interesada en cómo el ser humano aprende y sobre lo que se necesita para que ese aprendizaje sea significativo y permanezca, sin importar la edad.

Y ese interés, que yo más bien llamo pasión, fue el que me llevó a ir a buscar la respuesta a Finlandia.

 

Y ¿por qué a Finlandia? 

Bueno, en ese momento este era uno de los países que lideraba el puesto como el mejor sistema educativo del mundo (OCDE) y yo quería saber qué era, cómo lo hacían, cómo enseñaban, cómo aprendían, cómo trabajaban.

Quería saber cuál era el truco o la clave…¡quería saberlo TODO! 

Y así es como después de vivir la experiencia y de haber conocido in situ aquello que hacen, es que hoy lo aplico directamente en el trabajo que hago con mis clientes, que son profesionales expertos en un área específica, son consultores, asesores, coaches y mentores que se dedican a la formación de personas y equipos.

Aquí te contaré 3 cosas que aprendí de mi viaje a Finlandia y que aplico hoy con mis clientes:

 

Aprender a hacer las cosas por ti mismo

La independencia te ayuda a reafirmar tu autoconfianza, te ayuda a tener y a saber buscar herramientas y además te da libertad.

Esto viene del concepto DIY (Do It Yourself), muy arraigado en los finlandeses.

Desde pequeños les enseñan cómo reparar sus casas, cómo reparar y hacer su ropa, cómo caminar por la calle sabiendo los puntos ciegos de los buses y camiones, etc. 

En mi caso, le enseño a mis clientes desde un inicio cómo hacer sus propios programas de formación y así les doy la libertad de que puedan hacerlos ellos mismos y que así no dependan de un otro cada vez que quieran crear uno nuevo.

 

Dejar atrás la procrastinación

La procrastinación trae bastantes problemas ya que los deberes no desaparecen sino que se acumulan cuando no los haces.

Para esto se adelantan con estrategias para evitarlo. Utilizan el mindfulness, la meditación, la planificación y la división de tareas entre otros.

A mis clientes les enseño las técnicas necesarias, con un paso a paso para crear sus programas y que el agobio o la desorganización les impida procrastinar.

Esto va desde filtrar y organizar la información que se tiene para el curso, taller o programa, hasta la manera de estructurar todo el apoyo visual y didáctico que se utilizará.

 

Confiar en ti y en tus capacidades

Cuando confías en ti, todos a tu alrededor lo perciben. Pero la confianza no viene de fábrica…se trabaja. 

La confianza se desarrolla en ti, entre otras cosas, cuando tienes claridad de lo que estás haciendo y para qué lo estás haciendo.

Cuando tu objetivo está bien definido todo tu foco está puesto en ello y no hay fuga de energía.

En el caso de Finlandia, desde pequeños tienen responsabilidades adaptadas a su edad, lo que les permite sentirse útiles. La sobreprotección no es algo que veas como habitual.

En mi trabajo entrego la mayor cantidad de herramientas, estrategias y técnicas posibles para que mi cliente se sienta totalmente confiado en que hará un trabajo de calidad y eso no hace más que fortalecer el trabajo y a la persona.

Aprende a hacer las cosas por ti mismo, deja atrás la procrastinación y confía en ti y en tus capacidades.

Porque un pequeño cambio en tu trabajo diario puede marcar una gran diferencia.

¿Qué crees tú?

4 claves para comunicarte en una formación

Aquí encontrarás 4 claves para comunicarte en una formación para evitar que te pase lo siguiente:

¿Te has visto haciendo alguna formación en donde sientes que por un mal manejo no se te ha llegado a entender bien lo que decías?

 ¿O la situación te ha puesto tan nervioso que has dado la sensación de que te estaban persiguiendo de lo rápido que hablabas?

¿Que por miedo a no tener tiempo suficiente para decir todo lo que querías, te has comenzado a agobiar y tu relato terminó sin ninguna pausa entre una idea y otra y más bien parecía que estabas disparando palabras a toda carrera?

 

¿Cuál es el problema de esto?

Todo esto provoca una pérdida de atención en el mensaje que estás transmitiendo por parte de tu audiencia, distrae y eso es lo último que quieres que pase en tu formación, ¿cierto?

 

¿Qué hacer entonces?

Para que eso no te suceda, toma en cuenta estos 4 consejos a la hora de comunicar de manera efectiva en tu formación:

 

#1 Respira

Antes de comenzar, concéntrate en que estás ahí para hablar de un tema que manejas muy bien, por algo eres un experto y vas a aportar algo importante grupo.

 

#2 Realiza pausas

Al hablar, realiza pausas, aprovecha para organizar las ideas en tu cabeza acerca de lo que vas a decir.

Los silencios cortos no son un problema, no tienes que rellenar cada segundo diciendo algo para que no crean que estás “en blanco”.

Eso solo se transmite cuando el silencio lo acompañas con un lenguaje corporal que muestra tu nerviosismo.

 

#3 Enriquece tu vocabulario

Lo que no quiere decir en ningún caso que hables con tecnicismos y que nadie entienda.

Pon atención a tus muletillas, usa sinónimos, haz que tu mensaje se entienda con claridad. 

De ser posible grábate antes para que detectes eso que puedes modificar o eliminar de tu lenguaje y que a veces está tan arraigado en uno y no lo notamos hasta que lo vemos.

 

#4 Articula, modula, pronuncia

Articula, modula, pronuncia las palabras con claridad. Si no se te da fácil hablar en público, puedes cantar antes (en la ducha, camino a la formación en caso que sea presencial, etc.), decir trabalenguas o practicar lo que dirás. Esto te ayudará a soltarte un poco.

Cuando estés en tu próxima formación recuerda seguir estas 4 claves para comunicarte en una formación.

Te aseguro que será muy bueno para ti, para tu trabajo y para tu audiencia.

Y si quieres aprender más a cómo hacer tus cursos, entra en este enlace

Nos vemos pronto.

Para qué tener tu propio programa de formación

Un programa de formación es lo más útil que puedes tener si es que eres un asesor, consultor, mentor, coach o un experto en un área específica y te dedicas a la formación de personas y equipos. 

En tu programa puedes unir todo lo que sabes más tu experiencia y convertirlo en tu metodología de trabajo.

Todos vivimos diferentes experiencias a través de la vida, por lo que lo normal es que esa trayectoria te lleve por un recorrido que te hace único y es ahí donde puedes poner tu gran valor, es decir en tus conocimientos más tu experiencia.

Lo primero, ¿Qué es un programa de formación?

Un programa de formación es el lugar en donde están todos los contenidos que deseas abarcar tú y tus clientes en torno a un único gran objetivo, el cual es definido por ti.

Tiene un orden estructurado, con un paso a paso de cada una de tus sesiones, incluyendo los temas que vas a tratar, su contenido, actividades o dinámicas y el tiempo del que dispones para cada uno de ellos.

Tiene siempre una columna vertebral que es la que ayuda a que toda la formación tenga coherencia y vaya en búsqueda de cumplir el objetivo general que has propuesto con anticipación.

Te ayuda a tener una línea de relato, un guión que te lleva a ti y a tus clientes por una ruta clara y definida, lo que es óptimo a la hora del uso del tiempo en cualquier tipo de formación y también para tu seguridad y tu calidad como profesional ya que sabrás con exactitud lo que debes hacer con tu cliente.

¿Cuándo es conveniente tener un programa de formación?

  • Cuando quieres dedicarte a la formación de personas o equipos y además tienes definido un nicho específico dentro de tu área, por ejemplo, coaching ejecutivo con el foco en el liderazgo o asesoría a equipos en temas de comunicación o formaciones en empresas, universidades, institutos, etc.

 

  • Cuando quieres estandarizar un programa para un público definido y en el cual necesitas establecer procesos comunes para todos, con un inicio, un desarrollo y un final claro, que te ayuden a que la formación fluya de manera coherente.

 

  • Cuando requieres de un orden y una estructura clara para trabajar y para sentirte seguro a la hora de llevar tus sesiones.

 

  • Cuando quieres optimizar tu tiempo y tus objetivos con tus clientes y requieres de un orden y estructura claros para que te conduzcan a ti y a tu cliente hacia al objetivo.

 

  • Cuando te sientes motivado a tener un programa el cual puedes vender y desarrollar en empresas o en grupos, ya sea de manera presencial u online.

 

  • Un programa de formación siempre te va a ayudar a ordenar tus ideas, a saber por dónde ir y a que con ello puedas tener un control de la sesión.

 

  • Cuando sabes que tu trabajo tiene una esencia que te representa y te hace único y que sabes que con ello puedes ayudar a muchas personas que como tú, están viviendo lo que tu ya has experimentado.

¿Para qué te sirve tener tu propio programa de formación?

  • Para sentirte cómodo, seguro y confiado sobre el trabajo que tienes que hacer.

 

  • Para tener un control de cada cosa que harás durante la formación, reduciendo con ello el fallo.

 

  • Para tener tu trabajo organizado y estratégicamente estructurado, con un inicio, desarrollo y finalización de sesión y que eso te de la tranquilidad de poner tus energías en mejorar otros aspectos.

 

  • Para que tu trabajo tenga una columna vertebral que le dé coherencia y lo sustente.

 

  • Para que si decides dedicarte a un nicho en específico, puedas darle solución a un problema determinado a tus clientes, con un sistema probado y seas reconocido como un experto en tu nicho.

 

  • Para poner en tu programa tu sello personal, eso que te hace único como formador de un cierto ámbito y con ello diferenciarte y destacarte.

 

  • Para que no tengas que pensar más en qué decir o qué preguntar de acuerdo al momento, sino que ya tengas claro hacia donde llevar tu sesión, con total profesionalismo.

 

  • Para que si deseas trabajar con empresas, entregues un material serio, de calidad y profesional y que de esa forma te hagas un espacio en el nicho de mercado al que apuntas.

¿Cómo puedes hacer tu propio programa de formación?

Conversemos a través de mi sesión gratuita y cuéntame qué es eso que te apasiona, aquello en lo que te gustaría transformar tu trabajo y ser un referente.

Descubramos juntos cual es tu esencia, eso que te hace único y diferente a los demás y que puedes explotar en tu programa de formación propio. ¡Contáctame!